Cardiopatía coronaria
Aumentan los casos cuando cesa la función ovárica
Una de las cuestiones que preocupan en esta etapa y que requieren control es la cardiopatía coronaria. Varios estudios han intentado determinar si el cese de la función ovárica se relaciona con un aumento de cardiopatías. En uno realizado en los Estados Unidos, del que participaron 3000 mujeres aparentemente sanas que acudieron a la consulta médica cada dos años, se halló que, después de la menopausia aumenta la frecuencia de cardiopatías no relacionadas con la edad y que estas disminuyen cuando se implementa terapia de estrógenos exógenos. El problema es que este tratamiento es poco usado porque favorece el desarrollo de un tipo de cáncer de mama hormonodependiente.
Osteoporosis
Los huesos se debilitan por la baja producción de estrógenos
Uno de los problemas más frecuentes durante el climaterio es la osteoporosis. La disminución de la masa ósea se acentúa por la pérdida del estímulo estrogénico (el ovario comienza a producir menos estrógenos). La pérdida de masa ósea, por sí sola, produce síntomas mínimos, pero reduce la fuerza de aquellos huesos que son más sensibles a las fracturas. Si una mujer sufre de una fractura de cadera -por ejemplo- su calidad de vida se verá disminuida, y los riesgos de morir después de los seis meses de haberse lesionado rondan el 20%. Al parecer, la menor producción de estrógenos en el climaterio interviene en forma crucial en la génesis de la osteoporosis posmenopáusica, aunque no se sabe si se debe a mayor degradación ósea o a menor formación del hueso.
Depresión
desgano, cambios emocionales e irritabilidad van de la mano
Aunque no hay una enfermedad psicológica específica asociada a la deficiencia de estrógenos, sí se conoce una gama de alteraciones ligada a ella. Más del 40% de las mujeres sufren depresión de grado diverso durante la transición a la posmenopausia; suele presentarse con desgano, irritabilidad e inestabilidad emocional, disminución del apetito sexual y nerviosismo. Además, es común que experimente rechazo a los cambios, especialmente a los de su cuerpo, lo que las lleva a una baja de la autoestima. Aquí juega un papel fundamental la confrontación con el envejecimiento, que muchas veces va acompañada de la toma de conciencia sobre la realidad de la muerte. Todo esto se agrava en una sociedad que hace un culto de la juventud en detrimento de la madurez.